Publicado: 7 de Febrero de 2017

10 motivos por los que sí o sí tenemos que ir a la peluquería

  1. Es nuestro momento. “¡Y lo necesitamos! ¿O no?” Si pueden ser dos horas, mejor que una. Es el tiempo necesario para olvidarnos (durante un rato) de las preocupaciones del día a día.
  2. Relax. Relax. Relax. “¿Hay algo más relajante que te laven el cabello y te den un masaje capilar?”
  3. Nos ponemos al día. Tanto si vamos solas (leyendo revistas como si no hubiera un mañana), como si vamos con amigas que hace tiempo que no vemos (que las mechas tarden en subir no es un problema)
  4. El pelo grita ¡SOS! Por mucho que nos lo cuidemos en casa, los mejores tratamientos han de ser aplicados por expertos profesionales. Ya pasó el tiempo de jugar a ser peluqueras.
  5. Ni el corte, ni el color dura eternamente. Un mes es, más o menos, el tiempo que dura (bien) el color y la forma de algunos cortes. A partir de ahí, el cabello ya no es el mismo.
  6. Adiós a las penas. “¿Atraviesas un mal momento?” Nada mejor que ir a la peluquería. Allí las penas son menos y las estilistas también son psicólogas.
  7. No sin los peques. Si tenemos hijos y no sabemos con quién dejarles, “¡pues todos juntos a peluquería!”. Hay algunas, como la de Diana Daureo, que tienen zona especial para niños para que ellos jueguen, mientras tú disfrutas.
  8. Puesta a punto integral. Si además de el cabello, mimamos y embellecemos las manos y los pies mientras nos tomamos un té… nos sentiremos en el paraíso.
  9. Vida nueva, pelo nuevo. No es un refrán, pero como si lo fuera. Sabemos que cuando necesitamos un cambio en nuestra vida, la peluquería es uno de los primeros sitios a los que acudimos. Cambio de cortede color, de estilo… “¡lo que sea, pero cambio!”
  10. Nos hace sentir bien. Y, además de todo esto, “¡salimos espectaculares!” Francamente, ir a la “pelu” es un su-bi-dón.